Chechino 2.0 Reloaded

Foro dedicado a juegos cuya temática no sea de Canción.
Avatar de Usuario
Sansalayne
Mensajes: 522
Registrado: Dom, 26 Feb 2017, 17:46

Re: Chechino 2.0 Reloaded

Mensaje por Sansalayne » Jue, 01 Abr 2021, 10:09

La ni jo me dejaron ver nada por la noche :bt:. Supongo que alguien me bloqueó.
Así que no tengo información útil.. A Asha l podría haber descartado hace un turno, pero ahora no. Asha, ¿tu quoque? :bb:
Más mala que Cersei con jaqueca.

Avatar de Usuario
Asha Grey
Mensajes: 211
Registrado: Mié, 22 Feb 2017, 00:17
Ubicación: Viento Negro
Contactar:

Re: Chechino 2.0 Reloaded

Mensaje por Asha Grey » Jue, 01 Abr 2021, 16:38

Os estáis equivocando conmigo, pero mucho. Ya lo veréis. Pero es inútil defenderse, como siempre, así que no diré nada más.
Ya veremos lo que pasa. Lo positivo es que habrá un turno más :danc1:

Romae iudicat :esp:

PD. No creo que la macaniaste con tu voto, Loboblanco
¡Sembrað, sembrað, malditos!

Que todas las olas sean mi escudo, que todos los truenos sean mi espada.
Fere libenter homines id quod volunt credunt

Avatar de Usuario
Sansalayne
Mensajes: 522
Registrado: Dom, 26 Feb 2017, 17:46

Re: Chechino 2.0 Reloaded

Mensaje por Sansalayne » Jue, 01 Abr 2021, 18:45

Ay ashita, igual me equivoco. Sorry :fl: es que estoy con muchos mocos en el cerebro :srry:
Más mala que Cersei con jaqueca.

Avatar de Usuario
Madelaf
Mensajes: 803
Registrado: Sab, 25 Feb 2017, 10:31
Ubicación: En lo Alto del Monte

Re: Chechino 2.0 Reloaded

Mensaje por Madelaf » Jue, 01 Abr 2021, 19:01

Theon, ¿Puedes confirnar a quien viste la última noche?

Avatar de Usuario
Theon Lobster
Mensajes: 220
Registrado: Sab, 25 Feb 2017, 17:28

Re: Chechino 2.0 Reloaded

Mensaje por Theon Lobster » Jue, 01 Abr 2021, 19:43

Loboblanco ha deducido bien mi mensaje. Hay dos que son verdes si o si que es el y Liandrel.
El bogavante, el bogavante te coge por detras y te coge por delante
Imagen

Avatar de Usuario
Madelaf
Mensajes: 803
Registrado: Sab, 25 Feb 2017, 10:31
Ubicación: En lo Alto del Monte

Re: Chechino 2.0 Reloaded

Mensaje por Madelaf » Jue, 01 Abr 2021, 20:22

Ok, ya lo entiendo :bir:

Pues está entre Aslan y Asha. Entre ellos dos no tengo información, pero Aslan tiene menos votos :sst:

Avatar de Usuario
Asha Grey
Mensajes: 211
Registrado: Mié, 22 Feb 2017, 00:17
Ubicación: Viento Negro
Contactar:

Re: Chechino 2.0 Reloaded

Mensaje por Asha Grey » Jue, 01 Abr 2021, 21:32

LoboBlanco escribió: Muy bien.
me fiaré de nuestro difunto Oráculo,
pues tiene que tenerla clara sobre lo que sueñas, mmm.
:nah:

POPVLO POPVLI LVPVS
¡Sembrað, sembrað, malditos!

Que todas las olas sean mi escudo, que todos los truenos sean mi espada.
Fere libenter homines id quod volunt credunt

Bendar
Mensajes: 320
Registrado: Mar, 12 Sep 2017, 17:27
Ubicación: Minas Morgul

Re: Chechino 2.0 Reloaded

Mensaje por Bendar » Vie, 02 Abr 2021, 00:42

Bueno, pues la historia queda para mañana, que va a ser larga porque pasarán muchas cosas. Será Viernes de Dolores, pero ¿para quiénes?

Bendar
Mensajes: 320
Registrado: Mar, 12 Sep 2017, 17:27
Ubicación: Minas Morgul

Re: Chechino 2.0 Reloaded

Mensaje por Bendar » Vie, 02 Abr 2021, 10:17

Muy bien, Chechinillos, pues hemos llegado al final.
En este turno han pasado muuuchas cosas, así que por su extensión, voy a dividir la historia en II capítulos.

CAPITVLVM QVINTVM: LA MATANZA DE LAS FOSAS ARDEATINAS
SpoilerMostrar


Los cinco supervivientes llegaron a Ardea al caer la tarde del siguiente día, sin mayor contratiempo. Durante el camino, cuatro de ellos iban pensando en la profecía de la Sibila: ¿a qué se referiría con el águila, el “talismán sin olor” y “la mujer que aún no ha nacido pero está a punto de morir”? El quinto elemento, en cambio, iba pensando en descifrar la pista que había dejado Lauerys sobre cómo hacerse de oro en el mercado inmobiliario romano gracias a la esperada avalancha de gules.

Cuando los personajes llegaron a las Fosas Ardeatinas, el lugar estaba totalmente desierto. Sólo unos cuantos bloques de piedra que, obviamente, habían sido dejados allí por no pasar el control de calidad, atestiguaban que alguna vez hubo allí una febril actividad minera. La explotación había sido bien cerrada, con meticulosidad romana y se veía así:

Imagen

Antes de adentrarse en las Fosas, nuestros héroes celebraron un nuevo Comicio Centuriado. Cuando iban a empezar a hablar, Asha entró en una especie de trance:

—Fuego… fuego y cenizas. Mis padres no estar. Mi pueblo ya no estar. Crueles bárbaros de tribu Sauerkraut destruir y matar. Sólo estar el fuego y los cenizas. Aschen… Aschen… Mujer romana Ellaria venir a mí. Ella decir: “Tú no preocupar, Asha. Mientras Ellaria vivir, tú protegida. Tú a salvo. Mientras Ellaria vivir, tú segura. Siempre.” Mujer romana preguntar nombre de mí. Yo no poder contestar. Yo sólo poder decir: Aschen… Aschen. Entonces Ellaria decir: “Bien, entonces si tú decir Asha, Asha, Asha todo el rato, yo llamarte Asha.”

Mientras la gladiatriz narraba estos sucesos del día que cambió su vida para siempre, inexplicablemente empezó a llover ceniza encima de nuestros héroes. La conexión ya era obvia para ellos, pues estaba claro que el nombre de “Asha” venía de la palabra “ceniza” en su idioma.

—Yo creo que es un mensaje que nos envían los muertos –dijo Loboblanco. —Claramente están señalando a Asha.

Tras un debate en el que parecía haber un empate entre las acusaciones contra Asha y contra Liadriel, los chechinillos observaron que, sobre la piedra más cercana, una mano fantasmal estaba escribiendo “ASHA” en carboncillo. No podía haber prueba más inequívoca: la acusación de Loboblanco parecía ratificada desde el Más Allá. Esto rompió el empate y finalmente la gladiatriz fue condenada.

—¿Tener cabeza kaputt o qué? —respondió Asha, que ya había salido de su ensoñación —¡Yo ser buena! ¡No creer presagios de tontunas!

—Asha, ya sabes lo que te toca —dijo Liadriel, muy aliviada por cierto. —Tienes la oportunidad de morir por tu propia mano, si no quieres que te matemos nosotros.

—¡Estar locos, estos romanos! ¡Qué suicidar yo ni qué suicidien! ¡Si querer gladiatriz, venir por ella, idioten! ¡AAAAArgghhh!

Liadriel se había acercado a Asha dando unos pasos muy grandes, abriendo mucho las piernas; cuando tuvo a tiro a la germana, le propinó una potente patada estilo Capoeira en el plexo solar, que la pilló totalmente por sorpresa. Una vez en el suelo, Loboblanco le atizó con una correa para caballos; Aslan, con una balanza romana; y Madelaf la pinchó con un pequeño estilete que llevaba disimulado entre sus ropas.

La gladiatriz sólo acertó a decir, antes de morir:

—¡Idioten! ¡Yo ser Asha, la Política! ¡Vergüenza para vaca mía, politiker morir linchada! ¡Yo maldiciendo para vosotros, idioten! ¡Venganza de Germanen caer sobre asesinos de mía! AAAARRRGGHHH.

—Bien, acabemos con esto —dijo Liadriel, con aire decidido. —Hemos metido la pata una vez más, pero la vida sigue y Vitelio también, si no lo impedimos nosotros. Así que ¡Vamos a las fosas!

Los cuatro caminantes se internaron en uno de los bien conservados túneles. Tras buscar un rato y dar unas cuantas vueltas, encontraron un lugar donde el túnel artificial daba a una cueva natural con unas luces azules, extrañas, fantasmagóricas:

Imagen

—Si hay algo extraordinario por aquí, sin duda debe de ser esto –dijo Aslan.

Loboblanco, Liadriel, Aslan y Madelaf se internaron por aquélla cueva. Sintieron una sensación extraña, como un hormigueo en las puntas de los dedos y un leve martilleo en la cabeza, pero no les duró mucho. Al cabo de unos XL o L pasos, encontraron un curioso librillo en el suelo. Vosotros sabéis que es un periódico italiano, concretamente fechado el 24 de marzo de 1944. Pero ellos, pobrecillos, no sabían leer las letras minúsculas. Tampoco entenderían la fecha “después de Cristo.” Por si fuera poco, no tenían el contexto necesario para entender los grandes titulares:

“GRAVE ATENTADO TERRORISTA EN ROMA. 31 SOLDADOS ALEMANES MUERTOS.
El Führer ordena una represalia inmediata y ejemplar: 10 italianos deberán morir por cada soldado alemán”

Así pues, tras echar un rápido vistazo al diario, se encogieron de hombros y siguieron adelante.

Avanzando un poco más, vieron una extraña escena: cinco personas con extrañas ropas estaban arrodilladas, suplicando clemencia, ante otros cinco tipos como este:

Imagen

Los tipos de negro gritaban órdenes en un idioma que, si Asha hubiera estado presente, seguro que habría podido reconocer. Nuestros héroes se refugiaron prudentemente tras una columna de roca.

Absortos como estaban viendo la incomprensible escena, casi se dio de bruces con ellos una mujer. Vestía de forma similar a los arrodillados, aunque la distinguía un medallón colgado al cuello. Fijándose un poco, Liadriel distinguió que era una moneda del propio emperador Vitelio, y entonces susurró al grupo:

—¡Chicos! ¡El talismán que no huele! ¿Acaso no existe el dicho “pecunia non olet”? ¡Pues esta mujer lleva una moneda al cuello!

—¡Vaya, qué magnífico latín habla usted! —respondió la mujer moderna —¡Y qué disfraces tan… fidedignos! ¿Quiénes son ustedes, y qué hacen aquí? Yo soy la profesora de Historia Erica L’Aquila.

—Pues… mire, nosotros hemos venido aquí para evitar… para evitar que un desastre se abata sobre Roma. —dijo Loboblanco.

—Estamos buscando un talismán, que probablemente sea eso que lleva usted al cuello —susurró Aslan.

—Vaya, vaya… Cuando era niña me dijo una bruja que, el día señalado para mi muerte, unos extraños me pedirían esto —Erica L’Aquila se quitó el colgante y se lo enseñó bien:

Imagen

Madelaf agradeció el regalo con una inclinación de cabeza y acto seguido dijo:

—Sin duda usted es el águila de la que habla nuestra profecía. ¿Quiere venir con nosotros? Seguro que nos sería de gran ayuda.

—No. Gracias pero no. Mi sitio está aquí. No sé de dónde venís, pero seguro que mi presencia allí sólo contribuiría a desestabilizar las cosas. Intentaré escapar de las SS por mis propios medios. No quiero que les cojan también a ustedes. ¡Buena suerte!

Mientras Lobo, Made y Liadriel contemplaban cómo se alejaba sigilosamente la profesora L’Aquila, el Parvulum Chechinlvm, como imitador cutre que era de Lauerys, intentó copiar su crimen de la zancadilla; en esta ocasión, propinando un fuerte empujón a Madelaf, para exponerla a la vista de los soldados alemanes. Pero Madelaf, que había recibido un esmerado entrenamiento en artes marciales y combate cuerpo a cuerpo en Armenia (como era costumbre en ese país con las princesas segundonas)…

Imagen

Madelaf, como decía, se hizo rápidamente un ovillo en el suelo, evitando el golpe y haciendo a su vez trastabillar a Aslan. El mercader cayó al suelo, expuesto a la vista de los soldados. Tal vez se podría haber levantado a tiempo, pero en ese momento se le apareció el espectro de Lauerys:

Imagen

—¡Aaaaslan! ¡Has fracasado! ¡Pobre imitador! Quisiste seguir mis pasos, pero no tienes ni pajolera idea. Me decepcionas.

—¡Ja! ¿Quién eres tú para hablarme así, eh? ¡Yo al menos me llevé a dos por delante! ¡Tú solo mataste a Ellaria! ¡El crimen de las termas fue una obra maestra!

—¿Sabes que es lo peor de todo, Aaaaslan? Que ahora tendremos que hacernos compañía para siempre en el Tártaro. ¡Vae Victis! (¡Ay de los vencidos!)

El soldado de las SS más cercano oyó a Aslan hablar, por lo que se acercó y le descerrajó una corta ráfaga con su metralleta. A esa distancia era imposible fallar, por lo que Aslan, Imitador, Parvulum Chechinulvm, exLoco, murió con cinco balazos en el cuerpo. Así será recordado Aslan:

Imagen

Loboblanco, Madelaf y Liadriel salieron corriendo de aquel futuro de locos. El soldado de las SS no los persiguió, ya que tuvo una fugaz pero perturbadora visión de una mujer muerta que le gritaba en latín.

Bendar
Mensajes: 320
Registrado: Mar, 12 Sep 2017, 17:27
Ubicación: Minas Morgul

Re: Chechino 2.0 Reloaded

Mensaje por Bendar » Vie, 02 Abr 2021, 10:31

CAPITVLVM SEXTVM: EL TEMPLO DE PLUTÓN VERBENERO
SpoilerMostrar
Nuestros héroes se dirigieron, aturdidos por lo que habían visto y vivido, a casa de LV Hamsa para descansar. Al fin y al cabo, les quedaban II días antes de la ceremonia prevista en el templo de Plutón Verbenero. Allí cogieron fuerzas, comieron bien, no se bañaron en las termas de infausto recuerdo y planearon su estrategia.

La noche señalada, nuestros III héroes acompañaron a la comitiva imperial que se dirigía al templo de Plutón Verbenero. El Emperador en persona no iba, sino que lideraba el cortejo Asiático, su mano derecha.

Una vez en el templo, la numerosa comitiva entró en una amplia gruta que se abría justo debajo del edificio; era el punto de contacto establecido por la religión romana entre los vivos y la Legión Insepulta. Una vez allí, el sumo sacerdote de Júpiter, Caius Malaius, que por supuesto estaba allí, vio a nuestros héroes y advirtió a Asiático. Este les interpeló:

—¿A qué habéis venido aquí? Dice Caius Malaius que buscasteis en el templo de Júpiter Óptimo Máximo profecías sobre este momento.

—Así es, Asiático —respondió Liadriel. —Nuestro deseo era ayudar al Emperador a que este ritual tenga éxito.

—Por eso buscamos las profecías – remachó Madelaf.

—Ah, bueno, está bien, está bien —dijo Asiático —Veo que sois súbditos leales del Emperador. ¿Habéis descubierto algo de interés en las profecías?

—Sí, Excelencia —dijo Madelaf —Cuando llegue el momento culminante del ritual, le daremos al representante de la Legión Insepulta un talismán que asegurará el éxito.

—¡No les hagáis caso! —dijo Caius Malaius —¡Son una panda de traidores! ¡Timeo chechinillos et dona ferentis! (Temo a los chechinillos aunque traigan regalos).

—Nada, nada, Caius Malaius. Parecen de fiar. Venga, poneos aquí conmigo en primera fila, y lanzad vuestro talismán cuando toque.

El sumo sacerdote de Plutón comenzó la ceremonia. Una nube de incienso y otras hierbas aromáticas se cernió sobre el lugar. El coro de ultrarrumba, traído expresamente para la ocasión desde la provincia Tarraconense, comenzó a cantar; se ofrendaron varios animales muertos al dios de los infiernos… y al rato apareció el comandante de la Legión Insepulta:

Imagen

Este comandante no era otro que Cayo Terencio Varrón, el cónsul que tenía el dudoso honor de haber contribuido más tropas que nadie a la Legión Insepulta en un solo día, al perder la friolera de VIII legiones completas (sí, ocho) contra Aníbal en la batalla de Cannas.

—¿Quién osa perturbar el descanso de los muertos? —dijo el espectro, con voz cavernosa.

—Asiático, en nombre del Emperador Aulo Vitelio. Cayo Terencio Varrón, legado perpetuo de la Legión Insepulta, yo te conmino a que entregues tus tropas para el servicio de nuestro victorioso Emperador.

—Ah… ya veo… victorioso… bien, pues ahora debes decirme, Asiático, a qué valeroso enemigo ha derrotado el Imperator Vitelio. ¿A los salvajes galos? ¿Los taimados cartagineses? ¿Quizá los decadentes macedonios, que se protegen tras filas de largas picas?

—Ninguno de esos, Legado —intervino Loboblanco, cortando a Asiático —Aulo Vitelio ha derrotado al más duro oponente que existe en el mundo conocido.

—¿Ah sí? ¿Y cuál es ese enemigo? ¿Los germanos? ¿Los persas?

—No, mi señor —replicó Madelaf. —El enemigo más duro de la legión romana es… otra legión romana.

El espectro se paró a considerar esas palabras, desconcertado. Poco a poco, a medida que comprendía lo que la princesa le había dicho, la rabia empezó a apoderarse de él.

—¿Me estáis diciendo… me estáis diciendo que Aulo Vitelio se ha proclamado Imperator y ha celebrado un triunfo por haber derrotado a otros romanos en una guerra civil?

—No bueno, no es exactamente así —dijo Asiático, nervioso. —También ha vencido a muchas tribus germanas en el Rin y…

—Aquí tenéis la prueba, Legado —dijeron al unísono los tres chechinillos, lanzándole la moneda de Erica L’Aquila al espectro. —¡Leed la moneda!

Imagen

—AVLVS VITELVIS IMPERATOR … OTHO IMPERATOR INTERFECIT. ¡Pero qué vergüenza es esta! ¡Aulo Vitelio Imperator, mató a Otón Emperador! ¡Este Vitelio es un vulgar usurpador! ¡Vencedor de una guerra civil! ¡Ahora dime, Asiático! ¿Contra qué enemigo quieres que luchen mis hombres?

—Ehhhh… pues… no le va a gustar pero… la idea era que… que… sus hombres luchasen contra las tropas de Vespasiano, que se ha proclamado Emperador en Oriente.

—¡¡¡POR LAS PELOTAS DE MARTE!!! —Dijo el cónsul espectral; (aquel era el juramento más fuerte en el Ejército romano, ya que, según la mitología romana, los genitales del dios de la guerra habían fecundado a Rea Silvia para engendrar a los gemelos Rómulo y Remo) —¡Qué desvergüenza! ¡Queréis dejar a Roma desprotegida frente a los gules, para una absurda pelea fratricida! ¡Oh, tempora! ¡Oh, mores! (¡qué tiempos! ¡qué costumbres!). ¡Legión Insepulta, Centurias I y II! ¡En formación “caput porci!” (cabeza de cerdo)

La tensión era máxima en el templo de Plutón Verbenero. ¿Aceptaría Varrón, pese a todo, el mandato del Emperador? ¿O lo rechazaría sin más, haciendo gala de una integridad y unos valores cívicos que no se acostumbraban ya en la época imperial?

Pronto salieron de dudas, cuando dos centurias de legionarios no muertos arremetieron a paso de carga contra la multitud. Docenas de cortesanos, corifeos, guardias pretorianos y simples espectadores cayeron ante las lanzas y espadas de los legionarios. Nuestros héroes no fueron atacados, lo que les dio la ocasión de huir de Roma a través de las catacumbas. La ciudad de Roma se había salvado de ser pasto de los gules.

¡ENHORABUENA POPVLO VERDE! ¡POPVLVS VINCIT!


CODA


En diciembre de ese mismo año, las tropas de Vespasiano derrotaron a las legiones de Vitelio, marcharon sobre Roma y ocuparon la ciudad. Aulo Vitelio murió en los combates callejeros, en los que, por cierto, ardió el templo de Júpiter Capitolino, con Caius Malaius dentro; en cambio Asiático fue capturado vivo. Una de las primeras medidas del nuevo Emperador, Flavio Vespasiano, fue anular todas las normas y decretos aprobados por su predecesor. Entre ellas, la manumisión de Asiático, con lo que volvía a ser esclavo. La razón de ser de esto, es que sólo a los esclavos se les podía crucificar…

Al caer la noche, Asiático llevaba ya unas diez horas en la cruz. Tres figuras embozadas, Loboblanco, Liadriel y Madelaf, se acercaron al lugar. Pagando un jugoso soborno al legionario que le custodiaba, bajaron al traidor de su cruz.

—Hola, Asiático —dijeron —Venga, ven con nosotros. No mereces morir así.

—Gra…gracias —replicó el liberto.

—No nos las des todavía—contestaron.

Los tres chechinillos dieron un poco de agua a Asiático y se lo llevaron de allí. Encaminaron sus pasos a una necrópolis situada a las afueras de la ciudad, en la Via Ardeatina. Allí buscaron un lugar apropiado entre las tumbas.

—¿Adónde... adónde me traéis?

Los chechinillos no contestaron. Dejaron a Asiático sobre una lápida, se retiraron unos XXX pasos y se ocultaron tras un mausoleo de mármol de alguna familia rica. A continuación, Loboblanco sopló dos veces un silbato de plata.

Al minuto o así, aparecieron varias figuras aproximándose cautelosamente entre las tumbas. Sus movimientos eran repulsivos. ¿Eran acaso humanos bestializados por llevar generaciones viviendo en la necrópolis, alimentándose de carroña? ¿O tal vez perros salvajes que habían adquirido un rudimento de conciencia por devorar durante siglos cerebros humanos? Fueren lo que fueren, husmeando, llamándose con aullidos guturales, caminando, arrastrándose o a cuatro patas, un grupo de media docena de aquéllas criaturas fue rodeando poco a poco a Asiático.

Los chechinillos contemplaban la escena entre la fascinación y el horror. Al cabo de unos minutos de tensión, los gules se abalanzaron súbitamente sobre el liberto, empezando a devorar su cuerpo antes siquiera de molestarse en matarlo…

-Madre mía, qué horror -dijo Liadriel, la Sanadora, que en el fondo tenía un alma compasiva.

-Hemos hecho cosas peores, Liadriel -respondió Madelaf, la Justiciera. -Hemos matado a varios inocentes y ese desgraciado... estaba condenado a morir de todas formas.

-Eso sí, no hay peor comienzo posible para su nueva vida. Pues la muerte no es el final del camino, sino el comienzo de otro nuevo -dijo Loboblanco, el Nigromante.


Responder

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 6 invitados